La primera reseña que os traigo al blog es
sobre el último libro que he tenido la suerte de leer y me ha dejado gratamente
sorprendida.
“33 Razones para volver a verte” es obra de
la escritora Alice Kellen y ha sido publicado con la editorial Titania. Otras lecturas de la autora serían “Llévame a cualquier
lugar” o “Tal vez tú”.
En este libro la autora nos empieza hablando de
cómo Rachel, nuestra protagonista, pierde a su madre y su padre decide que es
hora de mudarse a una nueva ciudad y empezar una nueva vida. Nos cuenta la
historia de cómo los destinos de Mike, Luke y Jason se unirían para siempre al
de Rachel. ¿Para siempre?
Once años después de haberse conocido, ocurre
un suceso desafortunado y desolador, el cual hace que los caminos de estos
cuatro amigos se separen y cada uno siga con su vida sin saber nada del otro
hasta cinco años después, cuando vuelven a reunirse por la casualidad.
Ahora Rachel es fría, distante, solitaria.
Trabaja desde casa y solo confía en “Mantequilla”, su gato.
Un afortunado encuentro con Jason le hace
recordar todos los momentos vividos con los chicos, los cuales está convencida
en dejar atrás. Pero, por supuesto, no le será nada fácil. Sobretodo cuando se encuentre
cara a cara con Mike y florezcan todos los sentimientos que creía olvidados.
Esta novela nos habla del amor no solo romántico, que también, sino del amor familiar, del amor de la amistad. Nos habla del sacrificio. Nos enseña, a lo largo de los años en los que transcurre ese principio, un crecimiento y madurez de los
personajes increíble. Vamos creciendo con ellos, viviendo sus aventuras y sufriendo sus desengaños y los golpes que reciben.
Me gusta mucho que la historia empiece
enseñándonos, a través de los años, la ternura de Rachel, esa relación tan
especial que tiene con su padre y cómo Mike se convierte en uno más de la
familia, hasta llegar a convertirse en alguien imprescindible para ellos. Y
como ese personaje va evolucionando a quién es Rachel en la actualidad.
Me
encanta la ternura que transmite Mike, cuando nos dice que, para
tranquilizarse, cuenta estrellas pero prefiere sus pecas. Ese cielo estrellado
en el techo de su habitación. La unión y amistad de Rachel y Jason. Y la
frescura y descaro de Luke.
La incertidumbre de querer saber qué pasará
cuando todos vivan bajo el mismo techo. Por qué Mike decidió traicionar a
Rachel. Qué dirán sus ojos cuando se encuentren, por primera vez, después de
tanto tiempo. Qué historia esconde. Conocer más sobre su relación, la evolución
de amistad con los chicos, las locuras,… nos hace devorar el libro en cuestión
de horas.
A mí, personalmente, me gustó muchísimo. Y
estoy deseando leer “23 Otoños antes de ti” y conocer la historia de Luke y
Harriet. Porque lo que pasa en Las Vegas, no siempre se queda en Las Vegas.
<<
No hay pecas suficientes para todos los “te quiero” que siento cada vez
que te veo. >>
